Liliana

Forzar una situación es la mejor manera de estropearla

Si una gallina, en su desesperación por ver nacer a su pollito, pica con anticipación e insistencia el cascarón, lo que conseguirá no es lo que ella desea. Cada cosa cuaja a su debido tiempo. Hay que saber escuchar a fin de saber cuál es el momento indicado para persistir, para detenerse o para darse una tregua. En efecto, existen algunas circunstancias que requieren de un esfuerzo adicional de nuestra parte, pero una cosa es persistir y otra es necear.

MIENTRAS MÁS FORZAMOS UNA SITUACIÓN, MÁS DÉBIL SE VUELVE.

Liliana Cantú Lazarín